¿Qué pasa cuando te conviertes en el principal sospechoso de una historia que no entiendes del todo?
En plena crisis creativa y atrapado en la rutina de su matrimonio y en las secuelas de un accidente, Frankie Armstrong --un escritor en Manhattan-- ve tambalear su mundo cuando conoce a Lauren McKellen, su enigmática vecina: una exmodelo con un pasado turbio marcado por el abuso y el escándalo. Lo que inicia como una noche de confesiones y atracción prohibida se convierte pronto en un punto sin retorno. La aparición de detectives, las preguntas incisivas de la prensa y las dudas que germinan en su propio hogar desatan el caos: Lauren ha sido hallada muerta y todos los ojos apuntan a Frankie, la última persona en verla con vida. Nadie cree en su inocencia.
En Muerte sin testigo (Death Without Witness) --un thriller psicológico ubicado en Nueva York--, Óscar Xavier Altamirano subvierte las expectativas del género al yuxtaponer la crisis humana a los sospechosos habituales, en una trama donde los límites entre la verdad y la mentira se desdibujan peligrosamente.